¿El uso de pesticidas puede causar autismo en los niños?

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Con anterioridad se creía que existía cierta relación entre los niveles de exposición a los pesticidas y el lugar de residencia de los padres de niños con autismo. Posteriormente se recopilaron datos que confirman que el DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano) podría ser el causante en el desarrollo del autismo.

Pesticidas y autismo: una relación que se confirma

Hasta hace poco tiempo se creía que el autismo no estaba influenciado por medios externos como la contaminación o ciertos agentes, sino que era meramente genético, sin embargo, según un reciente estudio publicado por la American Journal of Psychiatry, tiene datos que confirman que el DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano, un tipo de pesticida) podría ser el causante en el desarrollo de autismo en niños, siempre y cuando hayan sido expuestos desde el vientre materno durante los primeros meses de la gestación.

Con anterioridad se creía que existía cierta relación entre los niveles de exposición y el lugar de residencia de los padres de niños con autismo. Con esta confirmación, se hace la primera evidencia de esta relación entre los compuestos químicos que han sido considerados prohibidos y los pequeños que padecen dicho trastorno neurológico. El estudio se basa en una muestra de madres cuyo organismo confirmó la presencia específica de DDT (cabe resaltar que estudios anteriores sólo consideraban un estimado del nivel de dicho pesticida, basándose en la proximidad donde la madre habitaba durante el embarazo).

Pero, ¿qué es el DDT?

Fue descubierto en 1874, pero tuvieron que pasar 65 años para que se descubrieran sus propiedades insecticidas. Para el año 1939 se empezó a comercializar de esta manera, de modo que se utilizó masivamente en las cosechas (e incluso en personas) para atacar diversas enfermedades como el tifus, la fiebre amarilla o la malaria, que son transmitidas por mosquitos.

En aquella época se usaba sin un control específico, por lo que, al pasar de los años, se empezó a confirmar que suponía un riesgo para la salud del hombre y los animales de consumo, sin embargo, no fue hasta el año 1972 que fue prohibido su uso en Estados Unidos y en 1986 en Europa.

Pese a estar prohibido es conocido que el DDT se mantiene dentro de la cadena trófica, es decir, si un animal fue expuesto al pesticida y es devorado por otro, éste será portador de la intoxicación del primero. De ahí que, cuando llega a un animal de consumo humano, el hombre también se ve “contaminado”, provocando más complicaciones como cáncer o trastornos reproductivos. De hecho, su prohibición sigue vigente y sólo puede utilizarse en casos específicos como en un brote de malaria o si se presentara la peste bubónica.

DDT, el causante potencial de autismo

Hoy, gracias a un estudio realizado en Finlandia (cuya muestra parte de un millón de mujeres embarazadas durante el periodo 1987-2005), se descubrió que en un caso de cada 100, las madres con concentraciones de más de 75 elevaban 32% su riesgo de tener un hijo autista. Pero en aquellas madres con porcentajes superiores, su riesgo de autismo con discapacidad intelectual subía al 121%, más del doble. Es importante destacar que se compararon 778 casos de niños ya diagnosticados con autismo con otros 778 que no presentaban la enfermedad.

El estudio realizado por el equipo encabezado por el Dr. Alan Brown, profesor de Epidemiología en el Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York, se basó fundamentalmente en determinar el nivel de DDT en el cuerpo de la madre, a través de una prueba de laboratorio para encontrar DDE (Diclorodifenildicloroetileno), que es el que interviene en la metabolización del DDT. Los datos revelaron que la probabilidad de autismo era superior a medida que los niveles de DDT fueran más elevados. "(Los elementos) se descomponen con el tiempo. Aunque muchos ya no se producen actualmente en el lado occidental, casi todos estamos expuestos a algunos de ellos", señaló el autor.

El estudio, publicado el pasado 16 de agosto, apunta que "el DDE, pero no los PCB (bifenilo policlorinado, otro tipo de pesticida), se relacionó con el autismo con discapacidad intelectual en los niños", expresó Brown. Se dice que la forma en la que actúa el DDT sobre los bebés en vías de gestación es que afecta la actuación de las hormonas masculinas desde el útero de la madre, ya que se inhibe la función específica, así como la producción de los receptores de dichas hormonas. “Este estudio encontró un vínculo entre el autismo y la exposición al DDT y sospechamos que esta sustancia podría alterar la función de ciertos genes”, concluye Brown.

Fuente: The American Journal Of Psychiatry https://bit.ly/2wlZ7Zu

 Redacción de Topdoctors

Por Redacción de Topdoctors
Psiquiatría


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