Fracturas de Cadera: ¿Son todas iguales?
Las fracturas de cadera son una de las fracturas más frecuentes y pueden asociarse a una elevada morbilidad, especialmente en pacientes mayores con enfermedades crónicas.
Sin embargo, incluso en personas jóvenes y activas, una fractura de cadera y su cirugía representan un evento importante que implica reposo, tratamiento quirúrgico y un período de rehabilitación.
Una de las dudas más comunes entre los pacientes es por qué algunas personas reciben una prótesis mientras que otras son tratadas con clavos, placas o tornillos. La respuesta depende principalmente de dos factores: la zona de la fractura y la edad del paciente.
¿Qué tipos de fracturas de cadera existen?
Las fracturas de cadera pueden dividirse en dos grandes grupos:
- Fracturas del cuello femoral o intracapsulares
- Fracturas intertrocantéricas o extracapsulares
Cada una tiene características y tratamientos diferentes.
Fracturas del cuello femoral (intracapsulares)
Las fracturas del cuello femoral se manejan de forma distinta según la edad del paciente.
Tratamiento en pacientes jóvenes
En pacientes jóvenes, generalmente menores de 45 años, el objetivo suele ser preservar la cadera natural del paciente. Para ello, se intenta reducir la fractura y utilizar placas, tornillos o combinaciones de implantes que permitan la consolidación ósea.
Estas fracturas son complejas y poco frecuentes, y habitualmente se asocian a traumatismos de alta energía.
Aunque muchas evolucionan favorablemente, existen riesgos específicos asociados a este tipo de lesiones:
No unión
La no unión ocurre cuando la fractura no logra consolidar pese a los esfuerzos del equipo quirúrgico y del paciente. Este problema puede asociarse al aflojamiento o rotura de los implantes utilizados en la cirugía.
Necrosis avascular
La necrosis avascular puede aparecer en cualquier momento del postoperatorio, aunque es más frecuente durante el primer año. Se produce porque la fractura interrumpe la irrigación sanguínea de la cabeza femoral, generando una especie de “infarto” de la cabeza del fémur. Esto puede llevar al colapso del hueso y posteriormente a artrosis.
Tanto la no unión como la necrosis avascular suelen terminar requiriendo una prótesis total de cadera para recuperar la capacidad funcional del paciente.
Tratamiento en pacientes mayores
En pacientes mayores de 55 a 60 años, las fracturas del cuello femoral suelen tratarse mediante una prótesis total de cadera.
Este tratamiento permite:
- Alivio del dolor
- Carga precoz
- Rehabilitación temprana, habitualmente desde las primeras 24 horas postoperatorias
La prótesis total de cadera representa una excelente alternativa en este grupo de pacientes, ya que permite recuperar la capacidad funcional con una muy baja tasa de complicaciones.
Solo algunos casos específicos, como las fracturas impactadas, pueden tratarse con tornillos en lugar de una prótesis. En estas situaciones, la carga suele restringirse durante algunas semanas.
El área gris: pacientes entre 45 y 60 años
Existe un grupo de pacientes entre los 45 y 60 años en el que el tratamiento ideal no siempre es evidente.
En estos casos, la decisión entre realizar una osteosíntesis (placas y tornillos) o colocar una prótesis depende de varios factores:
- Tipo de fractura
- Grado de desplazamiento
- Experiencia del cirujano
- Expectativas del paciente
En este grupo etario no está completamente definido qué alternativa ofrece mejores resultados, por lo que es fundamental discutir las ventajas y desventajas de cada opción entre el paciente y el médico tratante.
Fracturas intertrocantéricas (extracapsulares)
El otro gran grupo corresponde a las fracturas intertrocantéricas o extracapsulares.
En general, estas fracturas se tratan con clavos céfalo-medulares, independientemente de la edad del paciente.
Hace años, estas lesiones se trataban con placas tipo DHS. Sin embargo, en los últimos 20 años, los clavos han demostrado ser superiores en la mayoría de los casos, permitiendo:
- Carga más precoz
- Menor tasa de fracasos
El uso de prótesis en este tipo de fracturas es excepcional.
¿Qué es mejor: clavos, placas o prótesis?
No existe un tratamiento universalmente mejor que otro. La elección depende principalmente del tipo de fractura.
Características de los clavos y placas
- La cirugía suele ser más corta
- Existe menor sangrado
- Habitualmente la carga debe restringirse durante algunas semanas
Características de la prótesis total de cadera
- Es una cirugía de mayor magnitud
- Puede implicar mayor sangrado y mayor costo
- Permite carga precoz
- Favorece una rehabilitación más activa
Por esta razón, la indicación quirúrgica debe individualizarse en cada paciente.
¿Las fracturas de cadera pueden tratarse sin cirugía?
Las fracturas de cadera necesitan cirugía. No pueden tratarse únicamente con inmovilización o reposo.
El tratamiento quirúrgico busca permitir la recuperación funcional del paciente y reducir las complicaciones asociadas a la inmovilidad prolongada.
La importancia de un cirujano experimentado
La elección del tratamiento adecuado requiere una evaluación individualizada. Por eso, es fundamental contar con un cirujano experimentado y conversar en detalle sobre las alternativas disponibles, entendiendo que cada procedimiento tiene riesgos y beneficios potenciales.