Osteopatía Visceral

Especialidad en Osteopatía

¿Qué es la Osteopatía Visceral?

La Osteopatía Visceral es la rama de la Osteopatía que se dedica al tratamiento de las alteraciones de movilidad que se producen en el Sistema Visceral. Se trata de un método de tratamiento que se dedica a trabajar las dolencias viscerales del cuerpo para conseguir su recuperación. Estas dolencias viscerales pueden afectar tanto a órganos como a estructuras.


Mediante la realización de masajes suaves, este tipo de Osteopatía se centra en actuar sobre los ligamentos relacionados con los órganos del cuerpo humano y en restablecer sus capacidades para que pueda moverse y funcionar de forma libre.


¿Por qué se realiza?

Como consecuencia de golpes traumáticos o de situaciones de Estrés, a veces los órganos entran en un estado de tensión impidiéndoles actuar de forma correcta y generando problemas de salud derivados, que pueden llegar a ser incapacitantes. Algunas de las dolencias que tienen una causa visceral y que pueden requerir un tratamiento con Osteopatía visceral son las siguientes:


¿En qué consiste?

En algunas ocasiones, las vísceras sufren falta de dinamismo y pueden cursar con gran variedad de síntomas abdominales y digestivos. La Osteopatía Visceral se encarga de liberar las tensiones mediante una serie de técnicas que consisten en abordajes suaves.



El especialista en Osteopatía Visceral realiza masajes y otras acciones manuales que favorecen la distensión muscular. La intervención del osteópata suele durar entre 20 y 45 minutos y consiste en realizar ligeros masajes en zonas afectadas. De esta manera, se consigue liberar la tensión del órgano, devolviendo la funcionalidad y el movimiento que se habían visto alterados. En cualquier caso, el especialista actúa sobre la motilidad de la víscera, relacionándola con las conexiones nerviosas, mecánicas y circulatorias.


Preparación para la Osteopatía Visceral

Antes de realizar un tratamiento de Osteopatía Visceral, el especialista debe valorar el movimiento de cada víscera, así como la calidad del movimiento, la amplitud y la simetría. Para ello, debe hacer una exploración al paciente para después poder hacer las manipulaciones adecuadas.


Cuidados tras la intervención

Aunque la dolencia haya quedado corregida tras la intervención, es aconsejable realizar sesiones periódicamente para prevenir futuras lesiones.


Y por otro lado, el especialista va a ofrecer una serie de consejos al paciente para que pueda controlar el cuerpo rápidamente.