Asma y obesidad en niños y adolescentes: una compleja interacción

Asma y Obesidad: un problema de salud cada vez más frecuente

El asma y la obesidad son por sí solas condiciones crónicas frecuentes en la infancia y adolescencia. En Chile, casi el 18% de los escolares y poco más del 15% de los adolescentes padecen de asma. Por otra parte, en la actualidad uno de cada cuatro niños chilenos de 5.º básico sufre de obesidad.

¿Por qué el Asma y la Obesidad están relacionadas?

Existen genes comunes entre ambas condiciones que determinan asma más grave con menor respuesta a los tratamientos, mayor tasa de hospitalizaciones, peores resultados en los exámenes de función pulmonar, así como también dificultades en el control de la saciedad, mayor liberación de hormonas inflamatorias, alteraciones del sistema inmune, como del metabolismo de los hidratos de carbono y grasas.

¿Cómo influyen la alimentación y el estilo de vida?

El aumento del consumo de alimentos procesados, altos en calorías o con mayor índice glicémico, la menor ingesta de fibras, frutas y verduras induce a un desbalance intestinal que impide el desarrollo adecuado de la microbiota necesaria para mantener el equilibrio del sistema inmune, lo que finalmente termina en un estado inflamatorio crónico que afecta tanto el asma como la obesidad.

Sumado a ello, el sedentarismo cada vez más frecuente por pantallas, teléfonos inteligentes, la falta de ejercicio o de actividad física, hacen que los pacientes con asma y obesidad entren en un círculo vicioso que les impide tratar en forma adecuada ambas condiciones.

¿Qué complicaciones pueden presentarse?

Lamentablemente es común que los niños o adolescentes con asma y obesidad desarrollen otras condiciones asociadas como alteraciones de la salud mental, reflujo gastroesofágico, apnea obstructiva del sueño, síndrome metabólico, dislipidemia, hígado graso o hipertensión arterial.

Esto complica el tratamiento que habitualmente realizan los broncopulmonares o nutriólogos infantiles, que son los especialistas que comúnmente tratan estas condiciones, requiriendo mayor cantidad de exámenes, medicamentos, consultas con otros especialistas, lo que aumenta la carga económica y deteriora la calidad de vida de las familias de los pacientes que sufren de ambas condiciones.

¿Cómo debe ser el tratamiento?

Un adecuado plan de tratamiento para los niños con asma y obesidad debe tener un enfoque centrado en la familia, con un equipo integral de profesionales de la salud que esté capacitado y tenga experiencia en el tema, incorporando también a los amigos y al entorno escolar.