Glaucoma, una enfermedad silenciosa

Escrito por: Top Doctors®
Publicado: | Actualizado: 15/11/2018
Editado por: Top Doctors®

El glaucoma es un grupo de enfermedades que dañan el nervio óptico y que pueden terminar en ceguera.

Dr. Alejandro Lichtinger Dondish

glaucoma sintomasAunque hoy en día se sabe que el glaucoma es una enfermedad multifactorial  ―donde intervienen factores genéticos y anatómicos, entre otros―, la presión intraocular elevada sigue siendo el factor más importante, sobre todo porque, a la fecha, es el único factor que podemos modificar.

El glaucoma ―en su forma más común― no presenta síntomas hasta que está en etapas muy avanzadas. Tiene la característica de ser una enfermedad silenciosa con la que se da una pérdida visual de manera gradual.

El glaucoma puede afectar a personas de todas las edades, pero las de mayor riesgo son aquellas mayores de 60 años y familiares de pacientes que padecen glaucoma. Se sabe también que los hispanos y la gente de ascendencia africana son más propensos a presentar este tipo de padecimiento.

La importancia del diagnóstico a tiempo

El glaucoma se puede diagnosticar mediante un examen oftalmológico completo en el cual se revisan la agudeza visual, el campo visual, la apariencia del nervio óptico, la presión intraocular y la paquimetría o grosor corneal.

Aunado a esto existen estudios diagnósticos de apoyo como la campimetría automatizada y la tomografía de coherencia óptica (OCT) que nos ayudan a establecer el diagnóstico y dar seguimiento a los pacientes con esta enfermedad.

La importancia de hacer un diagnóstico oportuno radica en que el daño causado al nervio óptico es permanente, con el tratamiento se puede evitar la progresión de la enfermedad, pero el daño ya existente al momento del diagnóstico es irreversible.

El tratamiento inmediato después de un diagnóstico oportuno nos permite retrasar o frenar la progresión de la enfermedad. Existen varias formas de tratamiento pero la más frecuente es el uso de medicamentos en forma de gotas, las cuales se aplican directamente en el ojo. Éstas ayudan a disminuir la producción de líquido dentro del ojo o aumentar su drenaje disminuyendo de esta forma la presión intraocular.

Otras modalidades son: el uso de un láser o diversos tratamientos quirúrgicos, los cuales tienen como finalidad el aumentar el drenaje y de esta forma bajar la presión intraocular.

En muchas ocasiones es necesario usar más de una gota o alguna combinación de los tratamientos antes mencionados para alcanzar la presión intraocular deseada.

El seguimiento correcto del tratamiento médico así como las valoraciones frecuentes son fundamentales para lograr disminuir el impacto de la enfermedad en la vida del paciente.

 Redacción de Topdoctors

Por Redacción de Topdoctors
Oftalmología


Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al seguir navegando acepta su uso. Continuar Política de cookies