Cirugía en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal: una opción en casos de crisis severas

Cirugía en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal: una opción en casos de crisis severas

Editado por: TOP DOCTORS® el 04/05/2023

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) es un grupo de enfermedades crónicas del intestino, que incluye la enfermedad de Crohn, la Colitis Ulcerosa y otras Colitis no clasificables.


La EII afecta la calidad de vida del paciente, pero con el tratamiento adecuado se puede mantener una buena calidad de vida.


¿Por qué se origina esta enfermedad y qué factores de riesgo influyen?

La causa específica que desencadena la EII no se conoce completamente a pesar de la gran cantidad de investigaciones que se han realizado. Sin embargo, se sabe que hay factores genéticos y ambientales que influyen en su origen. Algunos factores ambientales tienen que ver con la alimentación, como el consumo de alimentos ultra procesados y los cambios en la flora intestinal, que pueden provocar una alteración en el Sistema Inmunológico que genera la inflamación del intestino.


Cuando ya está diagnosticada la enfermedad la suspensión de medicamentos, el uso de antiinflamatorios y la aparición de infecciones pueden gatillar los brotes.


¿Qué complicaciones podría llevar?

Las complicaciones que puede causar la EII dependen del tipo de enfermedad que se padezca. En el caso de la Enfermedad de Crohn, las complicaciones pueden ser Desnutrición, Anemia, la aparición de Fístulas, compromiso de la zona perianal y Estenosis o Estrechamiento del Intestino.


Cuando hay Colitis Ulcerosa, las complicaciones están relacionadas con la Anemia, Desnutrición y las crisis graves, donde el paciente puede requerir una Colectomía o la extirpación del colon.


¿Cómo debe hacerse el diagnóstico?

El diagnóstico de la EII requiere la presencia de varios criterios que se deben encontrar en conjunto. El primer criterio es la clínica, es decir, los síntomas que presenta el paciente, como Diarrea, sangrado digestivo, Dolor Abdominal Crónico y Pérdida de Peso. Este criterio debe ir acompañado de la realización de una Colonoscopía y Biopsias específicas que permitan determinar si el paciente padece de EII.


Opciones de tratamiento

Los tratamientos para la Enfermedad Inflamatoria Intestinal varían dependiendo de la etapa en que se encuentre la enfermedad y de la localización de la inflamación en el tracto gastrointestinal. En general, se utilizan medicamentos como la mesalazina y los corticoides para controlar los síntomas en los brotes agudos de la enfermedad. Si estos medicamentos no son efectivos, se pueden utilizar Terapias Biológicas, que son tratamientos más avanzados y específicos que actúan sobre el sistema inmunológico.


En la fase de mantenimiento, el objetivo es prevenir la recurrencia de los brotes y mantener al paciente en remisión. Para la Colitis Ulcerosa, la mesalazina suele ser efectiva, mientras que en la Enfermedad de Crohn se requieren otros medicamentos como la azatioprina o las Terapias Biológicas.


En la Colitis Ulcerosa, una de las complicaciones más temidas es la necesidad de cirugía. Esto puede ocurrir en casos de crisis severas en los que el paciente no responde a corticoides endovenosos ni a Terapias Biológicas, lo que hace necesario recurrir a una Colectomía. Esta intervención quirúrgica consiste en la extirpación completa o parcial del colon y del recto, y aunque puede ser una medida drástica, a menudo es necesaria para evitar complicaciones mayores.


Por otro lado, en la Enfermedad de Crohn, la necesidad de cirugía es menos común, aunque aún es posible en algunos casos. Por ejemplo, puede ser necesario llevar a cabo cirugías para abrir Estenosis o para drenar una Fístula que se produzca en la zona perianal asociada a un Absceso.


Prevención

Existen tratamientos y medidas preventivas que pueden ayudar a evitar la necesidad de intervenciones quirúrgicas, tales como:

  • Mantener una vida saludable
  • Evitar alimentos ultra procesados
  • Hacer actividad física
  • Evitar el cigarrillo
Gastroenterología en Las Condes