Epicondilitis: ¿qué opciones de tratamiento existen?

Epicondilitis: ¿qué opciones de tratamiento existen?

Editado por: TOP DOCTORS® el 14/06/2023

En la mayoría de los casos, el tratamiento de la Epicondilitis es principalmente médico y no requiere de intervención quirúrgica


La Epicondilitis, también conocida como codo de tenista, es una condición que se caracteriza por la inflamación y degeneración en la zona del epicóndilo, la prominencia ósea en la parte lateral del húmero. Esta condición suele ser el resultado de una combinación de factores inflamatorios y degenerativos, y afecta tanto a personas jóvenes como a adultos mayores.


En pacientes más jóvenes, la Epicondilitis suele estar relacionada con traumatismos y sobreesfuerzos, lo que puede llevar a desgarres e inflamación en los tendones extensores. En cambio, en pacientes de mayor edad, se suman elementos degenerativos, donde los tendones han perdido su elasticidad normal, lo que los vuelve más propensos a sufrir lesiones.


Diagnóstico de la Epicondilitis

El diagnóstico de la Epicondilitis se basa principalmente en los síntomas descritos por los pacientes y en un examen físico realizado por un médico especialista, los pacientes suelen experimentar dolor en la región lateral del codo, específicamente en el epicóndilo, este dolor puede variar en intensidad y se agrava con movimientos que involucran la extensión de la muñeca y los dedos.


Es importante diferenciar la Epicondilitis de otros diagnósticos diferenciales, lo cual requiere de un examen físico detallado por parte del médico.


Opciones de tratamiento

En la mayoría de los casos, el tratamiento de la Epicondilitis es principalmente médico y no requiere de intervención quirúrgica. En las etapas iniciales, se recomienda:

  • Aplicar hielo
  • Utilizar antiinflamatorios
  • Reducir la carga
  • Evitar actividades que ejerzan fuerza sobre la zona afectada


Además, es importante mantener una buena posición ergonómica en el lugar de trabajo y utilizar dispositivos terapéuticos que ayuden a aliviar la tensión en los tendones extensores. Los ejercicios de elongación de la musculatura extensora del antebrazo también pueden ser beneficiosos en esta etapa inicial del tratamiento.


En casos en los que los síntomas persisten, se recomienda la Terapia Física a cargo de un Kinesiólogo. Esta terapia puede incluir técnicas como el uso de Ultrasonido y la Termoterapia para reducir la inflamación muscular y promover la elongación de la musculatura flexora y extensora. La Terapia Física también ayuda a mejorar la condición de los tendones y a aliviar el dolor.


Prevención de la Epicondilitis

La mejor forma de prevenir la Epicondilitis es mantener una buena musculatura en las extremidades superiores, tanto en términos de fuerza como de elongación. Esto implica realizar ejercicios de elongación antes de practicar deportes o en pausas durante el trabajo en el escritorio. Además, es importante evitar posturas prolongadas que generen tensión en los tendones extensores.

Traumatología y Ortopedia en Las Condes