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Partes afectadas por el Lupus

Escrito por: Fernando Figueroa Elizalde

Reumatólogo

El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) afecta sobre todo a mujeres en edad reproductiva, pero también en la edad media, hasta alrededor a 2 de cada 1000 mujeres en total.


Su inicio es más precoz en la raza negra que en caucásicos, y en Latinoamérica se sabe que las formas de enfermedad más graves, -del riñón y del sistema nervioso- resultan más frecuentes que en otras zonas geográficas.


Su diagnóstico acarrea inquietud al grupo familiar, lo que se explica por la severidad de algunas manifestaciones. Sin embargo, con un mejor nivel educativo y acceso a recursos de salud, la enfermedad es hoy menos grave al momento de consultar y muchos pacientes siguen un curso favorable.


Síntomas del Lupus

Contribuye al curso favorable el pronto reconocimiento de las manifestaciones de enfermedad. El LES se caracteriza porque el sistema inmune se vuelca contra el propio organismo, a menudo en formas variables y en diversos órganos. En algunos casos estas manifestaciones resultan más evidentes, como la alergia al sol, las erupciones cutáneas o el dolor articular por una “artritis”. En otras ocasiones la enfermedad sólo se detecta con exámenes especializados.

 

Entre los órganos y sistemas afectados por LES, se encuentra la piel, cerebro, vasos sanguíneos, pulmones, articulaciones, riñones, corazón, intestino y músculos. Esto desencadena síntomas como:

-         Cansancio

-         Erupciones cutáneas

-         Pericarditis o derrame pleural

-         Dolores musculares o de las articulaciones.


Problemas asintomáticos del Lupus

En algunas ocasiones, el lupus es capaz de crear problemas graves que el paciente puede no notar, por ello, la importancia del control oportuno con el especialista en Reumatología. Algunos de los problemas que no presentan síntomas son:

1-     El Lupus y los riñones: Los riñones afectados dejan de funcionar correctamente, lo que arriesga daños permanentes. El médico deberá realizar análisis de sangre y orina para confirmar su funcionamiento.


2-     El Lupus y los vasos sanguíneos: Existe un mayor riesgo de padecer ateroesclerosis y esto conlleva hipertensión arterial, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.


3-     El lupus y las células sanguíneas: Es probable que las personas que padecen lupus tengan menos glóbulos blancos (estas células ayudan a luchar contra las infecciones). También es posible que tengan menos plaquetas (que contribuyen a la coagulación de la sangre). El tener menos plaquetas puede ocasionar una propensión a moretones (equimosis) o hemorragias.


En consecuencia, ante cualquier hecho de salud nuevo, que se prolonga más de una o dos semanas, es prudente la consulta médica con quién conozca la enfermedad, y, por otra parte, quién la padece, debe acordar con su médico tratante un régimen de control clínico y de exámenes con la periodicidad apropiada para sus manifestaciones de enfermedad. En términos generales, la interrupción de los tratamientos o la modificación de sus dosis sin conocimiento del equipo de salud, casi siempre resultan perjudiciales. 

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